Sombrero Ken
Ni siquiera los frigosteños saben para qué le sirven al barrigüino unas alas tan ridículamente pequeñas que ni siquiera le permiten mover el aire.
Ni siquiera los frigosteños saben para qué le sirven al barrigüino unas alas tan ridículamente pequeñas que ni siquiera le permiten mover el aire.