«Mientras que los clientes se impacientaban en el restaurante, Argui Ñaño le dice a su ayudante yopuka: -Eh, ¿dónde has metido el colador para escurrir las patatas? - Lo he tirado, ¡estaba lleno de agujeros!»
«Mientras que los clientes se impacientaban en el restaurante, Argui Ñaño le dice a su ayudante yopuka: -Eh, ¿dónde has metido el colador para escurrir las patatas? - Lo he tirado, ¡estaba lleno de agujeros!»