Los kwaks más audaces no dudan en disfrazarse de panadero para picotear las miguitas de los panecillos con total impunidad, pero este engaño nunca funciona. Bueno, con los panaderos yopuka sí.
Los kwaks más audaces no dudan en disfrazarse de panadero para picotear las miguitas de los panecillos con total impunidad, pero este engaño nunca funciona. Bueno, con los panaderos yopuka sí.