Ardilla de las nieves
Pegajosa, viscosa y apestosa, la savia de mycos es un buen ejemplo para ilustrar la palabra repugnante. Y sin embargo no te puedes resistir a meter los dedos dentro... sin comentarios.
Pegajosa, viscosa y apestosa, la savia de mycos es un buen ejemplo para ilustrar la palabra repugnante. Y sin embargo no te puedes resistir a meter los dedos dentro... sin comentarios.