Según cuentan las leyendas tanuki, la respiración de la tierra alimenta el viento e inspira a los artistas. El aliento sagrado también permite percibir a aquellos cuya obra permanece inacabada y que siguen realizándola sin descanso tras su defunción
Según cuentan las leyendas tanuki, la respiración de la tierra alimenta el viento e inspira a los artistas. El aliento sagrado también permite percibir a aquellos cuya obra permanece inacabada y que siguen realizándola sin descanso tras su defunción