He aquí una aleación sorprendente cuyo origen parece realmente lejano. A falta de ser útil, siempre podrá servir para decorar tu chimenea o para golpear el cráneo de los yopukas, aunque solo sea para demostrar que están completamente vacíos.
He aquí una aleación sorprendente cuyo origen parece realmente lejano. A falta de ser útil, siempre podrá servir para decorar tu chimenea o para golpear el cráneo de los yopukas, aunque solo sea para demostrar que están completamente vacíos.