Pocas veces habrás podido leer tantos halagos en tan pocas líneas manuscritas, si con esto no consigues que Jorge de Segrob te deje consultar los documentos de la biblioteca real, ¡nada más lo hará!
Pocas veces habrás podido leer tantos halagos en tan pocas líneas manuscritas, si con esto no consigues que Jorge de Segrob te deje consultar los documentos de la biblioteca real, ¡nada más lo hará!