Los zobals llevan máscaras mágicas con las que consiguen cambiar de cara tan fácilmente como se cambia de camisa. Según el momento, se pegan como el pegamento, se muestran airados como psicópatas o son partidarios de la retirada estratégica. En definitiva, se adaptan a cada situación, pero ¡cuidado con sus problemas de personalidad! Cuenta la leyenda que estos seres imprevisibles habrían sido bendecidos por el propio Sadida.
Guerrero lunático
Utiliza su máscara de Intrépido para robar vida y mantener a sus contrincantes en contacto.
Aplica escudos que absorben daños.
Utiliza su máscara Sáikopat para ocasionar importantes daños.